¿Alguna vez has fantaseado como sería no tener que escuchar continuamente a tu jefe dictaminar lo que debes hacer? Tal vez, más de una vez has pensado ¿cómo sería si pudiera definir por mi cuenta mi horario de trabajo?
Estas son tan sólo dos de los diversos beneficios que puede conseguir quien trabaja como freelance. Llegar a operar tu negocio propio es una meta que está en la mente de muchísimos trabajadores, no obstante, son pocos los que logran realizarla.
Los motivos pueden ser diversos, pero tal vez el más notable entre todos es el hecho de que no confían en que verdaderamente puede ocurrir.
Con el propósito de que aquellas dudas no broten en tu mente, en el post de hoy te entrego 12 motivos por los cuales debes trabajar como freelance, para que realmente puedas darte cuenta que al llevar este estilo de vida, son muchos más los factores positivos que los negativos.
¿Por qué no todo el mundo consigue trabajar como freelance?
Tener tu propio negocio viene con una variedad grande de beneficios, es verdad, pero también implica una variedad de factores los cuales dictaran tu éxito. Factores como tu persistencia, tu dedicación, que tan organizado seas personalmente y creer firmemente que se puede lograr.
Lamentablemente, no todo el mundo logra desarrollar esas capacidades y se quedan estancados el resto de su existencia trabajando y obedeciendo órdenes de un jefe o administrador.
Además, quedan estancados recibiendo el sueldo que esa persona quiere darles. A veces las personas llegan a su jubilación frustradas, porque jamás contaron con tiempo para hacer lo que verdaderamente disfrutan hacer. Siempre echando la culpa al hecho de no haber tenido tiempo.
El trabajo debería ser un motivo de placer y no una obligación. Es muy improbable que sea un motivo de placer para alguien que trabaja para otro. Muy probable que se sienta como una obligación. Además, al trabajar para otra persona estás supeditado a las horas que esa persona quiera que trabajes.
En este post, intento identificar todos los factores positivos que un trabajo como freelance puede ofrecerte y así ayudarte a dejar atrás el miedo de empieces a trabajar por ti mismo.
1- Tú determinas tu horario de trabajo
La libertad de horario es el factor que más incentiva a trabajar por cuenta propia. Pero, tener libertad de horario no significa que puedes dormir hasta las 12 del día y no hacer absolutamente nada en lo que queda del día.
Determinar tu horario de trabajo significa que puedes trabajar a las horas que quiere el tiempo que desees. No es necesario cumplir ese tiempo de nueve a cinco en la oficina o correr el riesgo de pasar ese fin de semana de tu aniversario de bodas trabajando.
Tendrá que hacer bastante por tu negocio, de eso no tengas dudas, pero en ese caso, tú decides cuándo y cómo debes hacerlo.
2- Tú te quedas con 100% de las ganancias de tu negocio
¿Alguna vez has intentado averiguar cuánto haces para tu empresa y cuánto te dan al final del mes? Si aún no lo has hecho, sugiero que mejor no lo hagas, porque podrías deprimirte.
Es deprimente darse cuenta que en la mayoría de los casos solamente te dan entre 6 a 11 por ciento de lo que produces en la compañía. Cuando trabajas como freelance, todo lo que produces es para ti.
Obviamente que tú te responsabilizas por la posibilidad de que algo salga mal, te tocará hacer inversiones, etc. Deberás hacer decisiones con respecto a tus opciones. ¿Te inclinas por trabajar toda tu existencia para que te den solamente una diminuta cantidad de lo que produces? o ¿te inclinas por mantener todo lo que ganas, inclusive si esto significa tomar uno que otro riesgo?
3- Puedes trabajar en el lugar que escojas

Después de despertar por la mañana, desayuna, se sube al carro y se dirige al trabajo. Así pasa gran parte de su día, recluido en pequeño cuarto, esperanzado en que sus vacaciones lleguen pronto.
A menos que optes por tener un local fijo, trabajar como freelance significa poder definir el lugar donde quieres elaborar tus productos o proveer tus servicios.
Al aire libre en el mirador de un restaurante, sentado en una banqueta en medio de un jardín o inclusive en la playa, sea cual sea el lugar sirve siempre que tengas en mano tu computadora portátil o celular.
4- Tú defines el futuro de tu negocio
Si trabajas para una compañía, no puedes definir el trayecto que la empresa tome. Hay problemas en los que no podrás plantear una solución, tomar alguna iniciativa porque siempre dependerá de tu jefe o administrador para lograr solucionar dicho inconveniente.
La cierto es que, al ser dueño de tu negocio, tú definirás lo que debes hacer para que tu labor se haga productiva. Las decisiones que debas tomar van a depender solamente de ti.
El hecho de saber que estas en control de las decisiones te proporcionara una percepción de libertad. Esta percepción de libertad jamás la sentirás trabajando para otros.
5- Aprendes más y más rápido
La creación de tu negocio conlleva bastantes responsabilidades, las que te tocará asumir, y si algo sale mal no puedes echar la culpa a tu compañero de trabajo.
La responsabilidad será siempre tuya. Cuando tienes tanta responsabilidad, terminas exigiéndose más de lo normal, lo que te pone más concienzudo con respecto a tus decisiones.
Esta nueva responsabilidad, aunque un poco agobiante al inicio, lo cierto es que te obliga a desarrollarte mucho más rápido como profesional, una aptitud que escasamente lograrás permaneciendo como empleado en tu compañía.
La doble atención que deberás poner te hará sentirte obligado a aprender más, para no quedarte atrás con respecto a tu competencia. Al trabajar por tu cuenta, incrementas tus obligaciones, pero sin duda incrementarás también y bastante tu disposición para trabajar.
6- Incrementas tu rendimiento

Con todas las obligaciones a las que vas a estar supeditado, te acostumbrarás naturalmente a no depender de otra persona para que te indique lo que le toca hacer.
Aprenderás a tomar la iniciativa, lo que te hará más independiente en cuanto a tus decisiones.
Las órdenes de otros ya no existirán para ti. Ser proactivo definitivamente es una de las claves de aquellos que han conseguido el éxito. Ellos comprenden muy bien que para llegar a la cumbre sea a donde sea, van a depender en gran medida de ellos mismo, de su tenacidad para atrapar esa ambición.
7- No corres el riesgo de que te despidan
Para los que piensan que trabajando para alguien se tiene el salario seguro al fin del mes, están equivocados. No eres el responsable de decir si te mantienes en el trabajo o si te despiden. La responsabilidad es totalmente de tu jefe o administrador.
En estos tiempos más que cualquier otro, el sueldo no es algo seguro que recibirás cada mes. Ninguna persona puede asegurarte que tu empleo será eterno. Sin embargo, al trabajar por tu cuenta, no solamente vas a ganar mucho más dinero si puedes salir adelante con tu negocio, sin duda la responsabilidad será para siempre tuya y tú será quien decide tu futuro, y quien garantice por siempre tu trabajo si consigues tener éxito.
8- Tú puedes crear tu propia red de contactos
Trabajar como freelance quiere decir que por lo menos al inicio, puedes gestionar la totalidad de tu red de contactos, porque la realidad es que deberás encargarte de vender tu producto o tus servicios y deberás buscar a tus clientes.
Esta red de contactos será tu garantía que te permitirá seguirle vendiendo estos productos, creando conexiones que podrían resultar muy útiles para el porvenir de tu negocio.
9- No tienes que lidiar con un patrón
En algunos casos, fuera de no gustar la labor que el jefe te indica que debes hacer, aún tienes que lidiar con las alteraciones variadas de genio que pueda tener, terminando por fastidiar tu día entero.
Un buen jefe puede conducirte al éxito, pero uno malo puede perjudicar tu amor propio. En cambio, en tu propio negocio, tú eres el jefe, tú te ordenas a ti mismo lo que vas a hacer y procuras encontrar la mejor forma de incentivarte.
10- No tienes que rogarle a nadie para que te suban el sueldo
Si tu negocio prospera, esto significa que las ganancias serán buenas. Si tu negocio prospera creando ganancias de un 45% en un periodo de 12 meses, tus beneficios reflejarán estas ganancias. Esto no se da en un empleo de 9 a 5.
11- No es difícil planear tus vacaciones
Llegar a un acuerdo con tu jefe con respecto a cuando te dará las vacaciones es siempre una lucha. Probablemente te dirá que te tomes siete días en un mes y los otro siete tal vez en tres meses. Hay veces que casi te quedas sin vacaciones.
Pero al trabajar por ti mismo, el panorama cambia totalmente. Tú estarías en condiciones de planear tus vacaciones cuando te parezca, sin estar supeditado a que tu patrón te de el victo bueno. Este tipo de libertad te hace trabajar más a gusto, por consecuencia tu productividad mejorará.
12- Tú vida es mucho más agradable y feliz

El hecho de tener control sobre tu tiempo y de tu persona es sin dudas la esencia para la felicidad.
¿Aún sientes temor?
El temor es, generalmente, el factor primordial que frena a las personas para lograr el éxito.
Hace que duden de sí mismas, incrementando en gran medida el pensamiento de fracaso. En este post te he proporcionado una variedad de razones por las cuales debiera animarte y tomar el riesgo de trabajar como freelance.
Te he demostrado que, aunque hay factores de riesgos, lo cierto es que ser dueño de tu propio negocio tiene muchos más factores positivos y que cuando lo logras, tu vida puede dar un vuelco para mejor y cambiar completamente.
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