Ya mencioné en otro artículo las 12 razones para trabajar como freelance. La libertad, el hecho de poder ganar según trabajas o la posibilidad de tomar tus propias decisiones, son algunos de los factores que dejo para que el lector tenga en cuenta y que te deben motivar a trabajar en esta modalidad.
Sin embargo, esto no parece ser suficiente y muchos lectores todavía se muestran indecisos entre abandonar el trabajo liderado por otras personas y comenzar su propio negocio.
Por eso, y para que no haya más excusas, en el artículo de hoy voy a intentar “abrirte los ojos”, demostrando que hay muchas desventajas en tener un jefe.
En una fase inicial de tu carrera puede no ser tan mala la situación, pero llega un momento en que estás a la altura de decir basta y arriesgar un poco más.
Salario seguro cada mes es un mito
Arriesgar parece ser incluso la palabra que mete más miedo a todos. Tener ese salario fijo al mes parece ser la situación más cómoda de este mundo. Pero créeme, a largo plazo no lo es!
¿Hay algo más arriesgado que entregar todos los días de tu vida a alguien? ¡Es que esa persona en cualquier momento puede aburrirse de ese trabajo y simplemente mandarte a la calle!
Esta idea de mantenerse fijo en un lugar y trabajar allí toda la vida ya no existe. El mundo se mueve demasiado rápido para que tú puedas tener garantizada la estabilidad en un empleo por varios años.
De un día para el otro, lo que haces puede dejar de ser útil para la sociedad y tu empresa se cierra. Y ahora, después de decenas de años dedicados a esa empresa, te quedas sin saber qué hacer de la vida.
Las excusas para no ser contratado de nuevo por otras personas pueden ser varias. Ser muy viejo, tener demasiadas calificaciones o pedir un salario demasiado alto.
Por experiencia propia, no hay nada mejor que tener tu propio trabajo como freelance. Pero para que quede (aún) más claro en tu cabeza, dejo aquí algunas desventajas de trabajar por cuenta de otra persona.
1- Cuando menos lo esperas, quedas en la calle
Tal vez haya sido demasiado agresiva en el título de este punto, pero prefiero pintar el escenario ahora antes de que el lector sea despedido y se quede en la calle.
Como dije anteriormente, de un día para el otro puedes perder tu empleo. Nadie dice que fusite el culpable de que haya sucedido. Por el contrario.
Puede incluso ser el mejor trabajador de la empresa, pero si los gerentes de arriba están haciendo un mal trabajo, acaba perjudicándote sin tener ninguna culpa de ello.
Y con certeza eso ya ha sucedido con muchas personas que están leyendo este texto. Se sienten los mejores trabajadores. Realmente quieren a su empresa, hacen todo por ella y a veces hasta sacrifican su vida personal. Al final, acaban sin empleo sólo porque una persona ha estado cometiendo muchos errores en los últimos años. Es frustrante pensarlo.
2- Tarde o temprano te faltará la motivación
Normalmente, los que están más motivados son los líderes de la empresa. Esto tiene una explicación muy simple. Porque en el fondo, sienten que sólo ellos pueden cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Son los responsables de hacer crecer la empresa y las grandes decisiones son ellos los que las toman. Sentir que podemos hacer algo, evolucionar es bastante motivador. Y a ti, como empleado, no te va a suceder eso.
Pasas varios años recibiendo órdenes. Por más que no te guste, tendrás que hacerlo. Pero esto te lleva a la falta de motivación en el trabajo. Si esto sucede, sea a los 30, 40 o 50 años, llegará un momento en que vas a decir “basta”. La rutina de recibir órdenes y hacer lo que te dicen, acabará desmotivandole cuando menos esperas.
3- Evolución estancada
Quien trabaja como freelance, sabe que cada día en su trabajo es una auténtica guerra. Habla con clientes insatisfechos, necesita vender productos o necesita definir objetivos. Si no funciona bien, no cobra.
Si no es el/la mejor, sus clientes cambian de empresa. Tiene que estar constantemente luchando para mantener su posición en el mercado. Ahora bien, quien trabaja por cuenta de otra persona tiene esa vida un poco facilitada.
Siente que, aunque produzca un poco menos, recibirá su salario. Y si está siendo menos productivo, rápidamente su jefe le llamará la atención y luego vuelve todo a la normalidad. Esto hace que pierdas tu propia iniciativa.
Es incluso esa iniciativa propia que te hace crecer. Estar constantemente siendo desafiado, hace de sí un profesional mejor, más competente.
Con el paso de los años trabajando para otras personas, se termina perdiendo esa capacidad. Esta muere en medio del día a día. Además de también contribuir a tu desmotivación, hace que quedes con tu evolución estancada. Con eso, surge otro problema que es la falta de voluntad de evolucionar.
Si no aprendes más, produces menos y aún así sigues recibiendo, por qué cambiar? El 90% de la gente piensa así y tal vez en este momento puedes ser una de ellas.
4- Los demás definen tu tiempo
Siempre detesté esa idea del horario de nueve a cinco. Me molesta solamente pensarlo. Pero ¿por qué, todas las personas del mundo son capaces de tener sus horas más productivas de las nueve a las cinco?
¿Y si yo fuera más productiva de las cinco de la mañana a la una de la tarde? Esta es una tendencia que cambiará en el futuro. Pero, si trabajas por cuenta de otro, tendrás que cumplir ese horario.
Por lo menos, trabajarás ocho horas al día. Lo que plantea otra cuestión: ¿Si logro hacer en cincos horas lo que el otro hace en ocho? No importa, tendrás que quedarte allí las ocho, aunque sea a mirando al reloj, sólo porque tiene que ser así.
La vida es muy corta para perderla de este modo. En este caso, estás entregando tu día a día a otra persona.
Ellos deciden cuándo debes producir y cuándo debes descansar. Parece que saben cómo trabaja mejor. Es probable que no te permitan tomarse unas vacaciones de tres semanas o inclusive una cuantas horas para ir a una reunión en la escuela de tu hija/hijo.
Los jefes eligen cuando puedes tener una semana para tu familia o para ti. Ridículo al lo mínimo. Si trabajas como freelance, puedes definir cuándo puedes dar atención a tu familia, hacer ejercicio a mitad de la mañana o tomar una semana de vacaciones cuando te parezca más conveniente. Estos pequeños detalles, al final de una vida entera hacen toda la diferencia.
5- Ganas lo que otros estipulan
Como he dicho en el artículo sobre las 12 razones por las que debe trabajar como freelance, el hecho de poder ganar dinero según lo que trabajas o produces es una de las grandes ventajas de este estilo de vida.
Pero si trabajas por cuenta de otro, esto se convierte rápidamente en una desventaja enorme. Puedes incluso ser más productivo, pero si el resto del equipo no está ni ahí para eso, tendrás mayores dificultades de seguir aumentando la productividad.
O tus jefes pueden estar disfrutando de tu aumento de rendimiento para quedarse con más dinero. Eso sucede, no lo dudes. En este caso, queda una pregunta en el aire: ¿Hasta cuándo vas a trabajar más para que otros ganen más dinero?
Ahora, presta atención a una cosa llamada inflación. Esta sube todos los años. Con esta, los productos suben un promedio determinado de porcentaje.
Pero al final del año, cuando vas a renegociar el contrato con tu jefe, este te da un pequeño aumento. Y tú te pones súper contento porque cada año te dan un aumento.
En realidad, si ese aumento no es igual, al menos al valor de la inflación, sólo está manteniendo tú poder adquisitivo. Esto significa que al mantener el poder adquisitivo, puedes comprar los mismos productos que compráste el año pasado. Por lo tanto, el aumento fue en realidad de cero.
6- Tienes que lidiar con todo tipo de personas
Es cierto que a veces como freelance deberás lidiar con clientes insatisfechos, que talvez encuentres insoportable.
Pero lo harás porque tendrás un objetivo, vender un producto. Después de realizado ese negocio, cada uno sigue a por su lado.
Ahora bien, si estás obligado a trabajar en equipo, tienes que lidiar con todo el género de personas. Las que te caen bien y las que te caen mal.
Mantener una mala relación dentro de una empresa, puede llevar a la falta de motivación.
Puedes terminar en pocos minutos con tu día que incluso podría ser productivo. A pesar de que la profesión de freelance es muy aislada, la verdad es que no tienes que lidiar con este género de personas.
7- Nunca te destacarás
Cuando los resultados positivos de una empresa aparecen, son los resultados positivos de una empresa. No importa si A o B han contribuido más para ello.
Pagan a todos lo mismo. Esto es muy injusto. Si has tenido que hacer gran parte del trabajo, porque no puedes quedarte con el reconocimiento. ¡Es peor! Cuando los buenos resultados aparecen, seguramente no serás tú quien de la cara, sino el gerente de tu empresa, aunque él poco ha contribuido a eso.
Si trabajas como freelance, lo que tú hace tú te llevas. Si trabajaste bien, tendrás el reconocimiento, si has producido poco, la culpa cae sobre ti. Sin embargo, este cambio de postura sólo depende de ti y de lo que quieres hacer de ella.
8- El jefe define hasta dónde llegarás
Si tu jefe te aprecia, probablemente llegarás a uno de los puesto altos de la empresa. Pero si no te aprecia o si el tiene por ejemplo a un familiar compitiendo contigo, lo mejor es olvidar tu evolución.
Así, quedarás siempre condicionado por lo que la otra persona quiere. Tú no tomas decisiones, recibes órdenes. Y tú orden es hacer sólo aquel trabajo básico y poco motivador, así lo será.
Para los freelancers no hay límites. Pueden llegar hasta donde sus capacidades y su trabajo quiera. Nadie les va a decir que no lo hagan. Créeme que no hay mejor sensación que ésa, la de poder evolucionar a lo que quieras. Esta falta de límite es motivadora y hace que mejores tus capacidades hasta donde nunca imaginaste.
9- Pasarás toda la vida en el mismo lugar
¿Qué cosa molesta debe ser durante veinte o treinta años esta rutina. Despertar, coger el carro, ir al mismo lugar, hacer el mismo trabajo, salir, dormir y luego recomenzar todo de nuevo.
Creo que si lo hiciera durante tantos años me volvería loca. Una de las grandes ventajas del freelance es la libertad de acción. La semana pasada aproveché el buen tiempo, agarré la computadora y me fui a escribir a la playa.
No hay mejor sensación que esa! Y toda esta libertad no tiene precio. Estos detalles sólo te dan más ganas de trabajar y de tener éxito en tu negocio.
Pasar toda la vida en el mismo lugar y repetir siempre las mismas rutinas va a terminar contigo tarde o temprano.
10- Dejarás de invertir en ti
Cuando trabajas por cuenta de otro, dejas de invertir en ti y pasas a invertir en la empresa que te contrató. Todo tu tiempo se dedica a ellos.
Ellas escogen las conferencias a las que debe ir o los cursos que debe tomar sólo porque interesan a la empresa. Esto te retira la libertad de elegir lo que realmente es mejor para ti.
Deja de entregar tu futuro a las manos de los demás y pasa, de una vez por todas, a mejorar lo que es tuyo, pues lo que es seguro es que nadie te puede sacar y eso es una ventaja que llevarás el resto de la vida.
11-Informe de salarios es obligatorio y pocos beneficios fiscales
Debes completar obligatoriamente y con precisión la documentación impositiva para recibir el salario neto que mereces.
Si sacas demasiado, le estás dando al gobierno un préstamo a corto plazo. Si sacas muy poco podrías enfrentar una multa fiscal. Los empleados son elegibles para deducir algunos de sus gastos relacionados con el trabajo, pero el servicio de impuestos Internos impone muchas limitaciones sobre la cantidad que pueden deducir.
Sin embargo, el Servicio de Impuestos Internos trata el trabajo de un freelance como un negocio. La gente que trabaja como freelance, debe pagar los impuestos trimestralmente, solo envian la cantidad que ellos estiman le corresponde pagar.
Además el ser autónomo, te da derecho a reclamar deducciones por todos los gastos incurridos que se relacionan con los servicios que prestas, así como una serie de otros beneficios fiscales que no están disponibles para los empleados.
¿Qué estás esperando?
El miedo se apodera de nuestras mentes, pero sólo hasta cuando nosotros queramos. Cuando aparezca la voluntad de seguir adelante y arriesgar por algo, ese miedo desaparecerá y ahí nadie podrá pararte.
Con este artículo, espero haberte mostrado (una vez más) que estás en el momento de dejar tu trabajo por cuenta de otro y finalmente invertir en tu carrera como freelance.
Este artículo, te demuestra cómo a veces cuesta comenzar y salir de tu realidad. ¡Huir de esa burbuja que es el día a día y que está constantemente impidiéndote ver más allá!
Si estás desorientado, no sabes por donde empezar, te recomiendo este curso, te enseña cómo ser un escritor freelancer partiendo desde cero.
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